Escapada 1

Hoy vamos de escapada. Nos levantamos temprano, ultimamos detalles pendientes, saboreamos un café con leche y nos disponemos a salir a la aventura.

No es algo frecuente, de ahí las ganas en contraste con la pereza de moverse, contradictorio, pero bienvenida la contradicción.

A pesar de los que opinan que la actitud no hace que cambie tu día, ante la mala noche pasada, llena de sueños tipo pesadillas, el dolor de cabeza en la parte posterior cuando despertaba de ellas, y algún susto nocturno, elijo la sonrisa por la mañana, mirar el día con deseo de explorarlo y exprimirlo, y transitarlo con alegría.

La otra opción es quejarme todo el día de la noche pasada, desperdiciar el día con lamentos y dejar que sea escurra sin disfrutarlo.

Y ya, ¡nos vamos!, mi hijo nos lleva al aeropuerto y, sentada en el avión, casi al final del trayecto, me dispongo a escribir para, de esta manera, comenzar a retener el maravilloso día que sé que me espera junto al que es mi compañero de vida.

¡A por el día! Ya seguiré contando como va yendo …

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