No hace falta mucho para cuestionarse la vida, parar el paso y pensar ¿hacia dónde estoy caminando?.
Puede pasar en un día cualquiera.
De repente te das cuenta que algo dentro de ti está cambiando, que no ves las cosas de la misma manera, no sientes igual.
Y te sientes extraña dentro del cuerpo que reconoces como tuyo, pero algo en tu mirada ha cambiado.
Y es un día cualquiera que tú mundo lo percibes extraño, las personas con las que te rodeas te parecen, tal vez más difíciles, más vacías para ti, más ajenas.
Quieres desaparecer, ¡tierra trágame!, pero no es tan fácil, tienes una vida, una familia, unas obligaciones y te sientes atrapada.
Y es un día cualquiera que entras en crisis y parece que todo carece de sentido y significado. Te sientes pequeña, invisible, apagada, y nerviosa, y piensas ¿hacia dónde van mis pasos?
Continuará…

